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Luego de los dos últimos femicidios que nos enlutan a nosotras particularmente y a la sociedad en general, el de la adolescente madre de 15 años Irina López y el de Karina Macedo en Curuzú Cuatiá y del intento de femicidio ocurrido en pleno centro de nuestra ciudad, las mujeres  salimos y tomamos lo que nos pertenece, calles y plazas.    En un grito de furia e impotencia nos reunimos para sumar nuestra indignación   al reclamo de “basta de matarnos, vivas y libres nos queremos”, para exigir justicia y exponer a todos aquellos que en la  comodidad de sus oficinas no nos garantizan la seguridad  que durante mucho tiempo venimos pidiendo.     



En el 2017 más de 300 mujeres fueron asesinadas en manos de sus parejas o ex parejas en nuestro país. Los altos niveles de pobreza, la desocupación, la inestabilidad laboral, los despidos masivos, la feminización de la pobreza y la violencia hacia las mujeres y niñas, son factores que agravan nuestras posibilidades y condiciones de vida, CADA 18 HORAS UNA MUJER ES ASESINADA.
    Las medidas tomadas por gobierno neoliberal de Mauricio Macri golpean a los trabajadores y trabajadoras de los sectores más humildes, con los proyectos de la reforma laboral, el recorte a los jubilados, jubiladas y pensiones, la AUH, provocando así mayor desigualdad social y sobre todo de género. Las reparticiones encargadas de acompañar a las víctimas sufrieron grandes recortes presupuestario por lo que se hace prácticamente  imposible el acompañamiento y tratamiento de las mismas.      Las mujeres pobres sufrimos una doble estigmatización, por mujeres y por pobres a tal punto de que se nos responsabiliza a nosotras por las tragedias que nos toca atravesar.    Exigimos al Poder Judicial celeridad en los procesos judiciales y de prevención como así también capacitación en perspectiva de género para jueces, juezas y fiscales.     A la Municipalidad la urgente puesta en funcionamiento del Refugio “Elizabeth Verón” inaugurada en la anterior gestión, como así también la creación de jardines maternales en los barrios, lugares de trabajo y estudio con la adecuada capacidad.    Al Ministro de Justicia y al gobernador de la provincia de Corrientes Gustavo Valdés  exigimos:     Búsqueda efectiva y recompensa al femicida de Sandra Silguero, Daniel Borlicher y a todo aquel que teniendo orden de captura esté  prófugo, también que se arbitren las medidas necesarias para que los femicidas  y violadores cumplan sus condenas.     Formación con perspectiva de género obligatoria para el personal policial.    La creación de refugios en toda la provincia.    Aplicación de la ley 26.485 “para prevenir, sancionar y erradicar  todas las formas de violencia hacia las mujeres en todos los ámbitos donde desarrollen  sus actividades”.    La aplicación de la ley 26.150 “Educación Sexual Integral” (ESI) en todos los niveles educativos, pues consideramos que se está perdiendo un valioso tiempo en la formación de las y los alumnos para prevenir los embarazos no deseados, la desmitificación del amor romántico, la diversidad, el cuidado del cuerpo propio y ajeno, la prevención del contagio de enfermedades venéreas y todo aquello que tenga  que ver con una sexualidad sana.    Adhesión al protocolo de intervención legal del embarazo.
Registro de violentos y violadores, con seguimiento de notificación pública.
    Dos mujeres están muertas hoy en nuestra provincia, una era adolescente casi una niña con una hija pequeña. La otra estaba radicada en el interior. Fueron asesinadas por hombres a los que conocían. Otra está gravemente herida. ¿Qué hará el gobierno y las demás instituciones que deben protegernos y velar por la seguridad de todas? ¿Acaso alguna  está exenta de que le suceda este terrible  crimen? Pues ninguna de  nosotras está libre cuando un estado no se ocupa de los femicidas con seriedad y con responsabilidad haciendo cumplir las leyes y preparando a los funcionarios para que así lo hagan.    Hace unos días festejábamos las fiestas de fin de año, y hoy todas estamos de luto eterno, en el alma, en la piel, en los huesos, miramos a través de nuestras muertas, amamos con nuestras muertas, caminamos con ellas… a veces ellas nos alientan (como hoy) a seguir en esta función muy difícil que nos tocó, desentrañar y desenmascarar la violencia contra las mujeres (tal como cada una se perciba) y niñas.    Nuestra fuerza radica en nuestra unidad, seguiremos tomando lo que nos pertenece y haremos todos los reclamos que sean necesarios, en todas las calles y en todas las plazas.   Unidas las mujeres oprimidas seguiremos insistiendo hasta que nos escuchen,  hasta que nos den las soluciones que exigimos,  no cejaremos en nuestro reclamo pues consideramos que si nos tocan a una nos tocan a todas.   
Justicia para:    
Graciela Barreto    
Sandra Duarte     
Sandra Silguero     
Librada Haedo    
Yésica Muñoz    
Rita  Isabel Sánchez    
Tamara Zalazar    
Claudia Lima    
Blanca Ávalos    
Adriana Solange Cordobe    
María Belén Sanabria    
Gladis Beatriz Reboledo    
Patricia Martínez    
Adriana Inés Dos Santos    
lizabeth Verón    
Dora Aranda    
María de los Santos    
Lorena Zalazar    
María Miño    
Eugenia Meza    
Beatriz Chue    
Marina Navarro    
Karina Macedo    
Irina López