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La intervención dará solución definitiva a un basurero a cielo abierto con más de 40 años de antigüedad en el acceso a la localidad. La inversión total es de tres millones de pesos. Diariamente, la planta de manejo de residuos PLAMARES recibe más de 15 toneladas de residuos domiciliarios sin clasificación en origen, de manera indiscriminada.



Se avanzó en la ejecución de un 50 por ciento de la primera etapa de la obra integral de habilitación de relleno sanitario en la localidad de Curuzú Cuatiá.
La infraestructura implica una inversión superior a los tres millones de pesos y le dará solución definitiva a un basurero a cielo abierto con más de 40 años de antigüedad en el acceso a la localidad. Las obras se iniciaron durante los primeros días de enero pasado, a partir de la habilitación dispuesta por el Gobierno provincial y tras la firma de un convenio con la Municipalidad de Curuzú Cuatiá.

“La Provincia, a través de la Unidad Ejecutora Provincial financia y ejecuta el Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbano. La obra de infraestructura consiste en una primera etapa de habilitación de relleno sanitario de la Planta PLAMARES (Planta de Manejo de Residuos), que se dedica al manejo de residuos sólidos y separación en orgánicos e inorgánicos, de Curuzú Cuatiá”, explicó el ministro de Hacienda y Finanzas, Enrique Vaz Torres.
Detalles del avance

La primera etapa de la obra integral consiste en la impermeabilización del terreno natural previamente acondicionado.

Luego de finalizado los trabajos de limpieza, nivelación y compactación de los 7 mil metros cuadrados que conforman la celda destinada al relleno sanitario, se procedió a la instalación de geo-membrana de 800 micrones de espesor.

El objetivo es lograr la adecuada impermeabilización del terreno natural previamente acondicionado. Actualmente el avance de esta etapa es del 50%.
También se ejecutaron excavaciones de zanjas para recolección y manejo de los lixiviados en el centro de la celda el que será provisto de un sistema de cañerías de PVC ranurado de 200 milímetros, sobre la membrana impermeabilizante de la celda.

Una vez colocados los caños, se procederá a cubrirlos con piedra partida, hasta el nivel de la base del relleno y luego se lo recubrirá con geo-textil, quedando así conformado el sistema de recolección de lixiviados.

Reducción y reciclado

“El Programa de Gestión Integral de Residuos Urbano tiene por objeto especialmente reducir al mínimo el vertido de residuos y recuperar el máximo de materiales y de energía contenida en los RSU, como vía para proteger el medio ambiente y no malgastar los recursos naturales no renovables dentro de una estrategia de desarrollo sostenible”, explicó Vaz Torres.

En este sentido, el vertido de residuos deberá considerarse la última de las opciones a adoptar. Por lo tanto, se reducirá la cantidad de residuos destinados a vertedero. Este tipo de instalaciones de tratamiento se limitará a los residuos para los que no exista otra posibilidad de recuperación, en línea con los planteamientos comunitarios que consideran que, a medio plazo, sólo deberían aceptarse en los vertederos los residuos no valorizables y los residuos inertes.

En consecuencia, la estrategia sobre la gestión de residuos procurará evitar el vertido y, de no ser posible, se reducirá al mínimo la cantidad de residuos destinados al vertedero, especialmente mediante actuaciones en materia de prevención y valorización. Asimismo, deberá procederse a la clasificación y/o tratamiento previo de la totalidad de los residuos urbanos generados antes de su vertido, para reducir su cantidad, aprovechar los recursos recuperables (materia y energía) y eliminar los desechos peligrosos.

Se generan 260 toneladas por mes

En Curuzú Cuatiá se generan 260 toneladas de residuos por mes, de las cuales se recupera el 60 por ciento, entre materia orgánica y materiales reciclables como cartón, papel, PET, plásticos soplados, telas, aluminio, entre otros.

Diariamente, la planta de manejo de residuos PLAMARES recibe más de 15 toneladas de residuos domiciliarios sin clasificación en origen, de manera indiscriminada. La Planta cuenta con 28 operarios trabajando en dos turnos consecutivos en una única cinta transportadora para la diferenciación de los residuos sólidos urbanos.

En este contexto y con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población la UEP de GIRSU del Ministerio de Haciendas y Finanzas, ejecutará la obra de habilitación y puesta en operación del relleno sanitario de la localidad.

El restante 40% que no puede ser recuperado es enviado al basural a cielo abierto localizado al Oeste de la localidad a 800 metros de la Ruta Nacional Nº119, en cercanías del acceso a la ciudad.