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Tras haberse escuchado vibraciones sobre la ciudad de Curuzú Cuatiá, las cuales fueron causadas por las voladuras en la cantera “La Milagrosa” de Promín S.A, en la zona rural de dicha localidad; el gerente Alejandro Giachino de la misma visitó los estudios de Radiofmtotal y comento que las explosiones o vibraciones se debieron a la baja presión atmosférica y el cambio de las condiciones climáticas.

Asimismo, detallaron que realizan voladuras de superficie, las cuales consisten en las roturas de piedras grandes. “A estas llamamos toros ya que no ingresan en la trituradora primaria”, agregaron.

También, recordaron que hace seis o siete años compraron un martillo para romper esos toros y dicho martillo lograba que no se sintieran más las voladuras de superficies.

“Tuvimos una rotura de la máquina hace dos o tres meses, estamos esperando los repuestos de Estados Unidos y tenemos que limpiar el frente para seguir trabajando”, apuntaron.

Además, informaron que lo que llega a la ciudad son ondas sonoras que se transmiten a través de las nubes que están muy bajas. “Habiendo un viento norte se escucho más, ahora si hay un viento sur, una voladura no se siente nada”, resaltaron.

Continuando, detallaron que utilizan un barro explosivo que no es dinamita. “Se utiliza 10 o 15 gramos de barro, el cual viene en chorizos de plásticos que se colocan”, explicaron. Luego, indiciaron “para hacer estas voladuras de superficie, el chorizo tiene 2 kilos y se corta en pequeñas porciones, se pega con barro para que se adhiera a la piedra y luego se conecta con el cordón detonante.”

“No utilizamos grandes explosivos, no se usa ningún explosivo de impacto”, manifestaron.

A su vez, señalaron que existió una ordenanza municipal en la cual decían que en el Barrio 100 viviendas, estas se habían rajado por culpa de las voladuras. “Se hizo un control por parte de la policía minera y ambiental de la provincia de corrientes y constataron que no era cierto”, exclamó uno de ellos.
Sobre la Ordenanza N° 2608, relataron que la misma fue declara inconstitucional por la jueza de juzgado civil, menores, familia y contención administrativa de Curuzú Cuatiá, Teresa de Gauna.

“Fue rechazado por sentencia número 41 del 7/09/2016 por la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso, Administrativo y Electoral de la ciudad de Corrientes”, apuntaron. Pero también, resaltaron “la ordenanza consistía en que iban a cobrar un canon y con lo cual se iba a utilizar para formar una policía ambiental.”

En relación a las autoridades que los controlan, mencionaron que el ICAA y el RENAR realizan tres o cuatro veces al año. “Tenemos que hacer declaraciones juradas todos los meses, ellos tienen noción de las tareas que realizamos”, aseveraron.

Tras los comentarios de la comunidad, aseguraron que el pueblo habla y sacan conclusiones incorrectas. “Tenemos 25 años realizando esta tarea y nunca tuvimos inconvenientes o accidentes de ningún tipo el que dice que tiene rajaduras en su casa por culpa de la cantera tendrá que tener comprobaciones técnicas”, refutaron.

Sin embargaron, confirmaron que su oficina hace mas de 20 años fue construida y hasta el día de hoy no posee una sola rajadura y ningún vidrio roto.

Incluso, ratificaron que la cantera no produce ni contaminación sonara como tampoco ambiental. “En la ciudad hay más contaminación sonora con los escapes libres de las motos y autos que andan”, reclamó uno.

Concluyendo, por un lado, insistieron que el polvo que se suele ver es de la Planta de Asfalto JCR y por el otro, comunicaron que ante cualquier duda o consulta están abiertos al diálogo.