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La niña de 11 años que fue abusada, presuntamente por un primo de 19, volvió a Curuzú Cuatiá tras haber estado internada en el Hospital Juan Pablo II y la Justicia dispuso que la responsabilidad de su guarda sea del padre, ya que los abusos se habían producido en la casa materna, según explicó la jueza de Menores, Irma Domínguez.

En tanto, el primo de 19 años, es investigado por los abusos “de larga data” que sufrió la menor y continúa detenido. La magistrada relató que del hospital se comunicaron con el juez de turno “porque adviertieron algo grave”.

“La niña que fue derivada de Curuzú Cuatiá, con una hemorragia ginecológica, aparentemente por abuso sexual y defloración de larga data y derivada al Hospital Vidal”, detalló Domínguez a la vez que señaló que se comunicó con sus pares de esa localidad que tomaron el caso. Respecto de la parte civil dijo que se determinó quién se hará cargo de la niña y señaló que la responsabilidad de su guarda será del padre “porque lo sucedido fue en la casa de la madre”.

En tanto, sobre el estado de salud de la niña dijo que “tuvo una hemorragia ginecológica, intervención en el hospital que allá no pudieron solucionar” y mencionó que seguramente agravada “porque es pequeña, de condición humilde y con un deficiente estado nutricional”.

Por otra parte, habló de la promiscuidad, la falta de cuidado y salud sexual” y la problemática qué hay en muchos sectores humildes y dijo que el problema tiene una raíz “cultural y familiar” y que en muchos casos se “naturalizan” estas situaciones.

Finalmente, señaló que el joven imputado, “familiar directo de la víctima”, continúa detenido y que casos similares, suelen presentarse en lugares aislados y familias vulnerables.

Al concluir, Domínguez dijo que para evitarlos y trabajar en la prevención es fundamental el apoyo de la familia y mayor participación del Estado y diversas instituciones.

Fuente: Corrientes Info