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La historia de Fabián Cesani se hizo viral debido a que logró su título de enfermero universitario a los 22 años y para hacerlo vendía sándwiches en una estación de Subte en Buenos Aires.


Por Radiofmtotal comento que el cambio de ciudad fue un choque cultural fuerte, un cambio brusco, porque en Buenos Aires la gente anda a mil, es muy egocéntrica y muy individualista”.

Asimismo comentó que el 2015 empezó sus estudios y para ello viajaba más de cinco horas en distintos medios de transporte.

Contó además que durante un tiempo trabajó en una empresa de salud en Buenos Aires pero que la situación laboral era muy precaria, a veces le pagaban después de dos mes, así que se fue y con los últimos 800 pesos que le quedaban, compró una conservadora de tergopol, pan y fiambres y empezó a vender sándwiches, primero en el barrio y luego en el centro, en la estación de subte y mientras, paralelamente cursaba sus estudios.

“Me cambie en el turno vespertino en la universidad para vender por la mañana, dos horas, mis sándwiches y si bien de primero tuve problemas, un chico llamado Javier apostó por mí y me recomendó a las personas por lo que así comencé a vender. Cuando lograba venderlos a todos me emocionaba” relató.

Destacó la enseñanza que le dio su abuela ya que mencionó que esta le inculcó la tolerancia, la empatía, y saludar a todos.” yo le prometí a ella que no iba a cambiar cuando me fuera de Curuzù Cuatià, que iba a mantener esos valores, esa humildad” siguió el joven.


Remarcó que fue el primero en su familia en lograr un título universitario, que llamó a su madre y su abuela y se emocionaron. “Toda mi familia se emocionó cuando les conté que Me recibí el dos de agosto, y que además fui segundo escolta “señaló el estudiante correntino, que culminó con esfuerzo sus estudios superiores.

Finalizando dijo “El 31 de agosto fue mi último día laboral pero a las 15hs de ese día, observé a un hombre el cual me dijo que debía retirarme que ya sabía cómo eran las cosas, este siguió insistiendo y en ese momento decidí mostrarle la foto de mi certificado de título en trámite y este quedó entumecido y después de un rato me felicitó”.

“Quiero que esto sea como un vehículo de motivación, porque todo lo que vale la pena cuesta”, concluyó.