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Luis Ernesto Insaurralde dialogó en exclusiva con Radiofmtotal de su historia de vida. En un proceso intenso logró bajar más de 100 kilos, con ayuda de su familia, amigos, pero con mucha fuerza de voluntad.

Días atrás conocíamos la historia de Luis Ernesto Insaurralde, más conocido como "Kikín". Hasta hace unos años atrás sufría de obesidad, llegó a pesar 205 kilos, y tenía un total desprecio por la vida.
Tras una charla con sus familiares y su novia, comenzó a hacerse a la idea de que debía cambiar su actitud y, como él lo dice, "quererse un poco más".
2el 20 de enero de 2015 cambió mi vida, mi forma de pensar, en quererme un poco más", dijo por aquel día en que decidió comenzar un tratamiento, que años más tarde tendría un final feliz.
Pero no sólo cambió mi vida, sino también la de mis tíos, i mamá, mi novia, que estuvieron conmigo y me ayudaron a comenzar en esto, una tarde me sentaron y me hablaron al respecto. Gracias a Dios pude escucharlos"
Rápidamente dio un clic en su mente y decidió comenzar con un tratamiento. "estaba de vacaciones en corrientes en ese momento. Fui al hospital Escuela, me hice estudios y me reuní con una nutricionista. Ellos querían operarme, ponerme el cinturón gástrico; les dije que si no lograba adelgazar, que me operen".
Allí inició un camino distinto al que había transitado toda su vida. Un camino de mucho sacrificio, de lucha constante, de no dejarse vencer, no rendirse, y perseguir el objetivo principal: mejorar su calidad de vida.
"A decir verdad me costó muchísimo, pero nunca pensé que lo iba a lograr. El primer 1 mes bajé 15 kilos, y los primeros 50 kilos los bajé sin dificultad, los últimos 50 me costaron bastante más"
"Hacer ejercicio era importante, y mi novia me ayudó mucho en eso. Me llevaba a caminar. Era muy triste porque caminaba 100 metros y me cansaba, me dolían las piernas, me faltaba el aire y no podía respirar. Entonces comencé caminando solo 100 metros. Salía de mi casa, caminaba 1 cuadra y volvía, y así cada vez un poquito más".
"Cambié otros hábitos también, antes me movía en moto. Cuando pude hacerlo, la dejé y me compre una bicicleta. Desde entonces ando en bicicleta constantemente",
Así, de a poco, sin perder el ritmo y la constancia, luchando contra todo lo que se le ponía enfrente, Kikín fue bajando de peso. En compañía de sus familiares, amigos, su novia que lo alentaban a seguir y no lo dejaban caer.
"Hoy me miro al espejo tranquilamente. Cuando pesaba 205 kilos no quería hacerlo. Es más hasta que bajé los primeros 50 kilos tampoco quería mirarme porque sentía que no cambiaba mi aspecto", dijo.
"Hoy en día me siento muy bien, siempre tuve amigos futbolistas y no podía jugar con ellos. Hoy puedo entrar a una cancha, correr y jugar con mis amigos. Pero más allá de eso, valoro como cambió mi vida"
"Mi objetivo es llegar hasta los 90 kilos, por eso sigo trabajando. Nunca fui a la nutricionista otra vez, siempre me las arregle solo, con mis familiares y mi novia".
Con esa actitud, cambió su vida. Bajó más de 104 kilos, y va por más. Luis Ernesto, o "Kikín" es un ejemplo para todos, de que nada es imposible y que todo se puede lograr si uno se lo propone.
"Antes no me importaba mi vida, y es lo que le pasa a todos los que tiene una enfermedad, que prefieren cerrarse en sí mismos y enojarse, antes que escuchar. Y a mí me pasaba eso, hasta que escuché".