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Por Radiofmtotal María Paula Ruiz Díaz, comentó que tiene un familiar en ese lugar y fue eso lo que me llevo a comunicarme con el representante del cementerio “La Oración”, Alejandro Olmos, con el que hice el contrato y compré la parcela que esta ubicada sobre Ruta Nacional Nº 119 a la altura del KM. 36.

“Cuando hablé con él, este señor tuvo un trato muy correcto conmigo, mi familiar que tengo en ese lugar primero estuvo en el Cementerio Municipal y fue él quien hizo todos los trámites para que pueda ser traslado al Cementerio La Oración, todo fue muy correctamente al principio después pasó un tiempo el apoderado falleció, y a partir de ese momento el cementerio empezó a deteriorarse ya que no había nadie que haga el mantenimiento”, informó la señora.

“El año pasado un familiar me avisó que habían robado unas placas de la parcela que me pertenece pero antes de eso, yo ya me había comunicado con el señor Olmos explicándole toda esta situación y él me dio su palabra diciéndome que iba a tomar medidas en el asunto, de que iba a tratar de solucionar el problema cosa que no lo hizo nunca”, manifestó e indicó “a principios de este año decidí recurrir a un profesional y asesorarme cuáles eran mis derechos como propietaria de esa parcela.”

A su vez, María Paula, aseguró que ante dicho problema concurrió al Municipio en donde le dijeron que tenía que recurrir al dueño de dicho cementerio porque ellos no tenían nada que ver, "como esta persona no se hace cargo tuve que recurrir a la justicia para que se decida cómo se va resolver el tema", subrayó.

“Lo que más quiero y deseo es que el cementerio vuelva a funcionar como corresponde porque es un lugar muy lindo”, agrego.

“Hablé con el señor Alejandro Olmos en tres oportunidades, las dos primeras le plantee la situación y la tercera lo llamé para que me autorice a sacar los restos de mi familiar que tengo ahí y me dijo que le dé un tiempo, aproximadamente unos 15 días que iba a ir a Curuzú a resolver el problema porque vivía en Buenos Aires” siguió relatando. “A partir de ese momento, insistí en llamarlo de vuelta y nunca más me atendió”, acotó.

“Siempre que iba al cementerio estaba en condiciones e inclusive el pasto cortado hasta que el señor Bocador falleció a partir de ahí nadie se hizo cargo de nada y hoy en día hay una persona que cuida el espacio que tendrían que fijarse en qué forma está viviendo esa persona, no tiene luz ni agua”, expresó.

“No sé si el señor Olmos existe o no porque por la parte de este señor no hay nadie que lo represente; estamos en el medio de la nada”, mencionó.

“Lo único que pretendo es que el cementerio siga funcionando y me molesta profundamente que este señor Olmos no haya tenido la humildad de llamarnos y comunicarnos lo que pasaba en el cementerio porque como socios somos parte de ello, me parece que es un falta de respeto y de valores humanos”, terminó diciendo.