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Se trata de Herbert Queral Sosa y Pablo Nicolás Merino, de 24 y 25 años respectivamente. Fanáticos de la aviación, y pilotos privados con carnet, decidieron incursionar en este proyecto que termina materializándose. En declaraciones a Radiofmtotal, Herbert Queral Sosa sostuvo que “empezó como un hobby y de a poco fuimos lográndolo”.

Relató que empezó a mediados de 2018 en el garaje de la casa de su colega, comprando componentes armados que conectaba a su computadora para usarla como simulador, hasta que creyó que podía construir un dispositivo que reproduzca todo el entorno de una cabina de avión y le propuso a su compañero embarcarse en la osadía de ser los primeros correntinos en construir este instrumento de práctica profesional.

“Así fue que le propuse comenzar de cero, fabricando componentes con una impresora 3D e investigando nociones de electrónica para fabricar todas las piezas.

“Ya decidimos largarnos como empresa y competir en el mercado”, afirmó Sosa y aseguró que “como usuario de los simuladores de otras empresas, notamos fallas y queremos lograr un producto competitivo, mejorando lo que ya existe”. Y ya bautizaron a su empresa: “Alfa Simuladores”.

Una hora práctica en simulador de vuelo cuesta aproximadamente $ 600 y estos jóvenes emprendedores ya invirtieron de sus propios recursos más de $ 100.000, calculando que con unos 15 mil pesos más, podrán concluir su proyecto.