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Esto se desprende de un documento exclusivo al que tuvo acceso Radio Sudamericana. La mujer de 46 años, oriunda de Brasil, era víctima de violencia de género y terminó siendo asesinada cruelmente por su ex pareja. El lamentable hecho ocurrió en enero de 2018.

Marcia Aparecida de Macedo era oriunda del Estado de Sao Paulo, Brasil y hacía varios años se había radicado en la localidad de Curuzú Cuatiá, junto a su esposo Walter Adrián Segundo, con quien se había casado en la provincia de Salta, de donde provenía este último.-

Marcia cargaba con una vida difícil signada por carencias y dificultades sin embargo, sobrellevaba su destino con espíritu optimista y cordial, según las opiniones que se han escuchado de quienes la conocieron y la trataron.-

Su vida junto a Segundo, se supo luego, transitó por los andariveles de la clásica relación de violencia de género, sumando una desventura más a sus pesares.

En enero del 2018 Marcia desapareció de sus lugares habituales de residencia, actividad laboral y social. A partir de la denuncia de sus amigas se inició un esforzado trabajo de indagación sobre su suerte, encabezado por el Juez de Instrucción de Curuzú Cuatiá Dr. Martín José Vega.-

Luego de varios días de desaparición se pudo dar con unos restos humanos presumiblemente femeninos, en las orillas de un arroyo que bordea la ciudad. Los cuales se encontraban en avanzado estado de deterioro y habían sido sometidos a la acción del fuego, por lo que se dificultaría la identificación de los mismos relacionándolos con la mujer desaparecida.

Era clave determinar la identidad de la persona a la que pertenecieron los restos óseos para confirmar las sospechas que pesaban sobre el marido de Marcia. Sospechas asentadas en una meticulosa investigación que logró determinar el itinerario del sospechoso durante los momentos previos a la desaparición, el traslado de bolsos hacia el arroyo, así como la existencia de signos de haber incinerado cosas en su domicilio. Desde ese momento se inició una cadena de acciones a nivel nacional e internacional para lograr el esclarecimiento del crimen.

El Dr. Vega dispuso la realización de estudio comparativo de ADN entre las muestras encontradas y algunas que debían ser tomadas de parientes de Marcia, lo que se logró merced al trabajo conjunto del Juzgado de Instrucción local, la Dirección de Apoyo Jurídico Penal de la Cancillería Argentina y las autoridades brasileñas, efectuándose las extracciones de muestras a los familiares que residen en el vecino país. Luego se encomendó a la Subdirección de Genética Forense de la Dirección General de Criminalística de Gendarmería Nacional, a cargo del Comandante Mayor Santiago Tabares, una pericia cuya labor se inició a finales del mes de febrero en el laboratorio de esa dependencia ubicado en el Edificio Centinela de la ciudad de Buenos Aires.

El pasado miércoles 3 de abril el Juzgado actuante recibió los resultados periciales, entregados al Dr. Vega por el máximo responsable de Criminalística y Estudios Forenses de Gendarmería Nacional Comandante General Orlando Caballero Mediante las operaciones periciales practicadas se pudo arribar a la certeza que los restos hallados pertenecen a Marcia Aparecida de Macedo, quedando palmariamente acreditado que la misma fue cruelmente asesinada y sus restos ultrajados póstumamente.

Mujer, extranjera, pobre y habitante de las zonas marginales de la sociedad. Marcia llevaba consigo todos los atributos sombríos de la vida y aún así sonreía y luchaba día a día, hasta que el horror del femicidio la habría aplastado un día caluroso del verano.-

Marcia arribó a la Argentina en busca de un sueño que quedó trunco. La violencia machista la habría devorado implacablemente. Sólo resta por confortarse en el hecho que el crimen no quedará impune. Para ello se conjugaron los altos espíritus de la justicia, la ciencia y la cooperación internacional.