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En la Curuzu Cuatia hace varios meses se ha cerrado el basural municipal por una causa judicial presentada por los propietarios del mismo. Desde el cierre de dicho basural que fuera utilizado por la municipalidad local por muchos años se incrementaron los basurales clandestinos. Los basurales son puntos que realizan los vecinos en varios puntos de la ciudad donde arrojan desechos domiciliarios, bolsas de consorcios con pastos, ramas y más.

 

En muchos de los casos son prendidos fuego. Sabemos que al prender fuego, el humo contaminado se deposita en nuestros pulmones mediante la inhalación y esto lleva a tener algunas complicaciones de salud. Los vecinos con actitudes inapropiadas y con muy poca consideración y conocimiento de la contaminación ambiental y visual que esto ocasiona al resto de la sociedad en la que viven. Los basurales clandestinos son focos de contaminación de roedores y distintos tipos de alimañas y carroñeros que se acercan para poder alimentarse y esto es muy peligroso para la vecindad del lugar. Sabemos que el arrojar basura en lugares que no sean los autorizados por las autoridades municipales puede ser apacible de una multa que es expresada en litros de nafta común. Cabe mencionar que en Curuzú Cuatiá existe una planta de manejos de residuos domiciliarios (PLAMARES) y que los vecinos que tengan basuras para ser desechadas pueden acercarse hasta el lugar. DESDE EL MUNICIPIO. Todos los días la municipalidad Curuzucuateña realiza la recolección domiciliaria en toda la ciudad a través de los camiones y del personal destinado a tal fin. Los vecinos de la ciudad tenemos que saber que cada uno de nosotros somos los responsables de la contaminación que sufrimos todos los habitantes por hacer basurales en lugares que son destinados para otro fin (Futuras Plazas, Lugares de recreación o Pulmón de Oxigeno Barrial). es por ello que debemos cuidar nuestra calidad de vida y el medio ambiente en el cual vivimos. Sabemos que ya no tenemos más medio ambiente lamentablemente es cuarto ambiente todo esto se debe a la conducta inapropiada e irresponsabilidad de los que habitamos esta tierra. Es desde hoy el compromiso de cada uno de nosotros empezar a no tirar la pelotita para otro lado y ser consciente que Curuzú Cuatiá es la casa de todos los que hemos optado vivir en ella. Cuidemos la ciudad entre todos, por el futuro de nuestros hijos, Curuzú Cuatiá merece ser una ciudad limpia, la decisión como quieres vivir es tuya.

Por Roberto Vallejos