Sidebar

 

En el marco de la sexta Feria del Libro de Curuzú Cuatiá que se inició el miercoles 6 de septiembre y finalizará en la jornada de hoy, tuvo lugar la presentación del libro de Romy Espinoza que lleva como nombre “Cosas de mi pueblo”.

En su libro “Cosas de mi Pueblo” rescata más de medio siglo de anécdotas de tradición oral en Curuzú Cuatiá y en su pueblo natal, Monte Caseros, donde abundan los cuentos pueblerinos, historias de trenes, los personajes de cada pueblo, esos duendes que lo habitan y determinan su idiosincrasia. “Ellos, como lo dijo la recordada Marily Morales Segovia, constituyen la historia que no rescatan los historiadores: la vida profunda y entrañable que estas páginas recogen”. La tradición oral en los pueblos está en franco retroceso debido a que la vida moderna está quitando ese tiempo tan valioso para la conversación y el relato de largas y viejas historias. Tomando como base los apuntes de su padre, Nemecio Carlos Espinoza, y sumándole su impronta, el autor logra rescatar en este libro la memoria de un pueblo que puede ser la de cualquier pueblo del interior. Como dice el autor: “Nadie puede negar que la relación o referencias a las cosas a veces pequeñas, revelan con mucha claridad la idiosincrasia de un pueblo, sus inquietudes, sus costumbres, y ese respeto por las cosas del pasado que mucho sirven a los estudiosos del futuro”. De la presentación del libro del abogado, músico y escritor, participó el reconocido artista, también nacido en la Sucursal del Cielo, Yayo Cáceres, quien regresó a su tierra natal debido a varias actuaciones que tiene pendiente en la zona, ya que desde hace varios años está radicado en España. Los dos presentaron la obra literaria y además ofrecieron una serie de temas juntos, lo que el público no sólo agradeció sino que aplaudió de pie. Este mismo libro, según explicó Espinoza a NORTE de Corrientes, fue presentado en la Feria del Libro de Caá Catí y también en la Casa de Corrientes en Buenos Aires. La obra fue editada por Moglia ediciones. “Personalmente debo reconocer que es un orgullo no sólo presentar mi obra en Curuzú, sino además haber compartido este gran momento con un amigo de la vida y de la música, como el gran Yayo Cáceres, que hizo que el momento fuera muy especial para mí y para el público que nos acompañó”.